Las picaduras de mosquitos pueden ser muy molestas y, a veces, hasta peligrosas para los bebés, pero el uso de muchos repelentes puede resultar aún peor. Todos los pediatras recomiendan no aplicarlos en la piel antes de los dos meses de edad y retrasar su uso hasta que el niño cumpla al menos los dos años.
Sin embargo, hay trucos para mantener protegidos a los más pequeños. Se pueden rociar las sillitas o, en algunos casos, la ropa. Las embarazadas también deberían tener cuidado y evitar ponerse directamente las lociones sobre la piel. Siempre fíjate en la etiqueta: no deberías comprar productos que superen el 20% de DEET (N,N-Dietil-meta-toluamida), una sustancia química que se usa en los repelentes. Es mejor apostar por los que llevan IR-3535, piretrina, citriodiol y citronela.
Elige productos que ofrezcan protección contra el mosquito tigre. Este pequeño insecto, de entre 5 y 7 mm, puede propagar el zika, el dengue y la chikunguña. Si se convive con mascotas, deberíamos vigilar también la posible presencia de garrapatas. Si el bebé sufre una picadura de cualquier insecto, siempre deberíamos lavar la zona con agua y jabón y, si pica o duele, aplicar frío en la herida. Si la inflamación no baja en 48 horas o presenta fiebre o decaimiento, hay que acudir al pediatra.
Para proteger a los bebés más pequeños, puedes optar por repelentes desarrollados por marcas de confianza y no aplicarlos directamente sobre su piel, pero sí sobre objetos. Si los niños son más mayores, podrás darles cremas fotoprotectoras y repelentes a la vez (siempre primero la solar y, pasado unos minutos, la de los mosquitos).
La Asociación Española de Pediatría recomienda usar todo tipo de barreras físicas: mosquiteras, camisetas y pantalones largos de color claro (se sienten atraídos por los colores vivos) y zapatos cerrados con calcetín. En época de mosquitos, hay que evitar las colonias y lociones corporales.
Se puede combinar la crema solar y el repelente de mosquitos para mayor eficacia
Los difusores o inciensos solo deberían usarse en espacios abiertos y comprobando que su inhalación no resulta tóxica. También puedes recurrir a dispositivos eléctricos o de ultrasonido, que evitarán que los mosquitos se acerquen a los pequeños.
Curiosamente, embarazadas y bebés son dos de los colectivos preferidos por los insectos. Les atrae su temperatura corporal y el olor de su piel. Además, si tienen el grupo sanguíneo 0, serán más propensos a sus picaduras. Muchas marcas de puericultura o farmacia han elaborado productos seguros para todos y en diferentes formatos.
Este repelente para mosquitos en formato spray está recomendado para bebés a partir de 12 meses. Está testado en pieles sensibles y no contiene alcohol ni colorantes. Un 10% de su formulación es aminopropionato de Etilo (en la etiqueta figurará como IR3535), una sustancia activa contra los insectos, pero inocua para los niños. Según datos oficiales, ofrece hasta 6 horas de protección y es especialmente eficaz contra el mosquito tigre.
La marca de puericultura Chicco también ha desarrollado su propio antimosquitos. Tiene aceite de melisa y andiroba, por lo que hidrata y refresca la piel de los bebés al mismo tiempo. Está libre de perfumes, alcohol y parabenos y se aplica fácilmente gracias a su formato roll-on. Tiene muy buena valoración en Amazon y, ahora, comprando cuatro unidades consigues un 5% de descuento en cada una.
No es para bebés, estrictamente hablando, ya que se recomienda para niños a partir de un año. Pero este pequeño spray en formato de 100 ml ni irrita la piel ni mancha la ropa, por lo que es ideal para llevar en la mochila y, además, ahora tiene un descuento del 30 por ciento. Su protección dura hasta 8 horas y se puede aplicar varias veces sin problema.
Este repelente funciona con todo tipo de insectos: mosquitos (incluido el tigre), avispas, chinches, tábanos, garrapatas… Destaca por estar perfumado y está testado dermatológicamente: no provoca alergias, ni irritaciones. Contiene extracto natural de pyrethrum (extraído de flores), que es eficaz a concentraciones muy bajas.
En formato gel, este producto es superhidratante, ya que cuenta con aloe vera y glicerina. Su formulación dermatológicamente probada está indicada para los niños mayores de dos años y para las pieles más delicadas. Con una aplicación fácil, forma una barrera invisible que protege de picaduras durante 3 a 4 horas.
Como has podido ver, hasta el año no es seguro aplicar ningún repelente en la piel. Sin embargo, hay otras maneras de proteger a los bebés con distintos objetos que no tienen por qué entrar en contacto con ellos. Tampoco precisan ningún producto líquido que pueda resultar tóxico por inhalación.
Esta lámpara tiene una luz UV de 365 nm. Atrae a los mosquitos y los mata a través de una descarga eléctrica. Lleva una red protectora para que no la toquen los niños, ni las mascotas. No necesita ningún líquido que pueda resultar tóxico, ni suena, e incluye un pequeño cepillo para limpiarla fácilmente.
Esta suave mosquitera se adapta a cualquier cochecito, pero también la puedes poner en la cuna o en la mecedora para el carrito. Es de poliéster, ligera y transpirable. No agobiará al bebé y le mantendrá fresco y alejado de los mosquitos. Cuando no la uses, te cabrá perfectamente en cualquier bolsillo.
Es un dispositivo portátil que podrás colgar fácilmente gracias al clip que incorpora en el carrito del bebé para cuando vaya de paseo, o en la cuna cuando esté dormido. Repele a los mosquitos emitiendo ultrasonidos, que son muy molestos para los insectos, pero completamente imperceptibles para el ser humano.
Estas pegatinas se pueden colocar sobre cualquier objeto cercano al niño: el carrito, la cuna, las cortinas… incluso sobre la ropa. En cada paquete se incluyen 36 piezas. Una vez que ya no suelten olor, se desprenden fácilmente sin dejar marcas, ni restos pegajosos. Tienen divertidos dibujos de animales y animados colores.
Si es un bebé, la podrás llevar en el mango del carrito del coche o ponerla en un barrote de la cuna. Cuando sea un poco mayor, no querrá quitársela gracias a sus llamativos colores. Solo contienen elementos naturales como citronela, aceite de geranio y L-mentol. No son tóxicos ni desprenden un olor fuerte.
Este quemador en forma de espiral te permitirá sacar al bebé al jardín con total confianza. Su formato en incienso está hecho con esencia de citronela, que está especialmente indicada para ahuyentar a los mosquitos de forma natural. Protege un área de 15 metros cuadrados y no contiene nitrato de potasio, que puede irritar la garganta y los ojos.
Los mosquitos parecen cebarse siempre con las mismas personas y las embarazadas y bebés tienen muchas papeletas. Estos insectos atacan a aquellos que presentan niveles más altos de ácido láctico en la piel (procura no dar mucha crema hidratante a los niños por la noche) y a los que más CO2 emiten al respirar.
Intenta que en la habitación o cerca de ella no haya agua estancada (cubos, macetas, piscinas…) ni luces encendidas. Además, hay muchas plantas que repelen a los mosquitos: la lavanda, los geranios o el romero son algunas de ellas. También funcionan remedios caseros como poner un limón cortado por la mitad con un poco de clavo. Cualquier remedio es válido para luchar contra estos molestos insectos.
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Las picaduras de mosquitos pueden ser muy molestas y, a veces, hasta peligrosas para los bebés, pero el uso de muchos repelentes puede resultar aún peor. Todos los pediatras recomiendan no aplicarlos en la piel antes de los dos meses de edad y retrasar su uso hasta que el niño cumpla al menos los dos años.