Fernando Caso, ganadero afectado, ante una de las cuadras que se clausurarán el lunes en Suarías. / G. P.
La polémica por la clausura de cuadras en el pueblo de Suarías, en Peñamellera Baja, llega a las administraciones implicadas. Desde la Consejería de Medio Ambiente indicaron ayer que han informado favorablemente la permanencia de las cuadras «donde están», pero con condiciones. Dichas condiciones son disponer de «un contenedor alejado de las casas del pueblo que cumplirá con el régimen de distancias que se establece a través del procedimiento de licencia de actividad, que es de 25 metros entre la instalación de almacenamiento de estiércol y las viviendas más próximas». Además, «el estiércol deberá retirarse diariamente de las cuadras al contenedor, las cuadras no podrán general lixiviados hacia el exterior o en el transporte del estiércol al contenedor, dispondrán de mosquiteras y garantizarán el control de roedores». El informe, de este miércoles, atañe a tres «cuadras tradicionales» y según el Principado «el Ayuntamiento de Peñamellera Baja estaría en disposición de otorgar la licencia de actividad».
El alcalde, José Manuel Fernández, recordó que la clausura de las dos cuadras prevista para el lunes se produce en cumplimiento de una sentencia judicial, en base a la cual entienden que no cabe esperar por la resolución de la licencia en trámite. Lamentó que el Principado «nos pase a nosotros la responsabilidad» y apuntó a la fecha del informe, que según indicó recibieron el jueves, «de prisa y corriendo». «Llevo años con esto y hemos estado siempre de parte de los ganaderos», afirmó. A ello añadió que «el Ayuntamiento está obrando con rigor», pues «es una sentencia que hay que cumplir».